Los ojos de la luz

1989 · Acrílico sobre triplay - Ficha técnica: 82 × 65 cm

Presentación de la obra

Los ojos de la luz es una obra de fuerte carácter simbólico e interior. La composición parece surgir de una dimensión profunda del ser, donde la luz funciona no solo como elemento visual, sino también como metáfora de aquello que permanece oculto y busca revelarse.

Los amarillos y ocres dominan buena parte de la superficie y aportan una sensación de calidez y vitalidad, mientras la presencia de unos ojos serenos introduce un elemento humano y contemplativo dentro de la abstracción

Luz, mirada e interioridad

La obra establece una tensión entre quietud y movimiento. Los ojos aparecen tranquilos, casi inmóviles, mientras alrededor de ellos el color parece expandirse y activar toda la composición.

Esa relación entre mirada y luminosidad convierte la pintura en una exploración del mundo interior. La luz parece penetrar en aquello que permanece soterrado, despertando una realidad que inicialmente podría percibirse como silenciosa o estática.

“Una pintura salida de lo más profundo del ser, como hecha para iluminar todo lo soterrado que guarda el alma de las cosas.”