El hombre frente a sí mismo y a la sociedad
Escrita en 1967 y publicada más de treinta años después, Falta Edad para Morir desarrolla una visión crítica de la vida urbana, el conformismo, la desigualdad y las limitaciones que la sociedad impone al individuo. Al mismo tiempo, plantea la libertad como una conquista interior que exige conocimiento de uno mismo.
Sin embargo, la novela no presenta la libertad como aislamiento absoluto. A través de Alberto López aparece también la idea de que el hombre está inevitablemente unido al mundo que lo rodea y que su libertad solo adquiere verdadero sentido dentro de la convivencia con los demás.
El propio título surge dentro del diálogo entre los personajes, cuando se plantea que el hombre todavía no ha alcanzado plenamente la dimensión que podría corresponderle y que, en ese sentido, aún “no tiene edad para morir”.